¿Eres consciente de lo mal que respiras?




Si los pulmones son dos botellas de dos litros de aire, respiramos solo dos vasitos

El ritmo de la respiración crea la actividad eléctrica en el cerebro que mejora juicios emocionales y recupera la memoria

Cuando somos niños tenemos una maravillosa respiración natural que nos conecta con la vida

Todos sabemos respirar, de hecho, la vida es lo que sucede entre el primer suspiro y el último. ¿Te has fijado en la respiración del bebé, en cómo mueve su barriguita y su pecho, llenando sus pulmones de aire y de vida? La suya es la respiración natural, completa y profunda, que activa todo el canal respiratorio desde el abdomen hasta las clavículas. ¿Cuántas respiraciones naturales crees que mantenemos en la vida adulta? Una investigación realizada en USA revela que sólo el 10% de los adultos respira con todo su potencial. No creo que sea muy diferente en España.

La mayoría de las personas con las que trabajo tiene pautas contraídas de respiración. Si los pulmones son dos botellas de dos litros de aire, respiran solo dos vasitos. Si le damos al organismo la mitad de su potencial, empezará a ahorrar energía dedicando la que tiene a los órganos vitales como el corazón o el cerebro. ¿De dónde ahorra consumos? Perdemos vista y olfato, los espermatozoides se agotan, la digestión es más lenta, etc. Respiramos mal, vivimos peor.

INGREDIENTES

La reacción química de la respiración produce energía que en Oriente se denomina ‘prana’, la fuerza vital. Afortunadamente, es una función corporal que posee una característica infrecuente: es automática, pero la podemos hacer consciente y transformarla de manera voluntaria.Estos son algunos de los ingredientes que, según la ciencia, favorecen la respiración saludable:




La velocidad lenta: se ha identificado un reflejo natural -denominado barorreflejo- por el cual el sistema simpático (activador) se desconecta para dar paso al sistema parasimpático (inhibidor). Para conseguir que se active este reflejo la velocidad ha de ser lenta: tres segundos para inhalar y seis para exhalar, lo que también favorece la bajada de la presión arterial.

La respiración completa y profunda: existe un grupo de 350 neuronas en el tronco encefálico que conectan los músculos respiratorios a ciertos estados mentales. Es una región cerebral denominada “el marcapasos de la respiración” que viene regulada por la respiración completa y profunda.

Hacer suspiros: los suspiros son respiraciones profundas que se realizan de manera secuenciada. Lo sorprendente es que ¡sin suspiros profundos moriríamos! Suspiramos unas doce veces al día de manera inconsciente, así podemos abrir los alvéolos en profundidad porque la respiración normal no alcanza a abrirlos y limpiarlos del todo.

Inhalación vs exhalación: la inspiración estimula las zonas cerebrales de la memoria, las emociones, en especial, el miedo y los olores mientras que una exhalación mucho más larga que la inhalación disminuye el estrés por una reducción de la actividad del sistema nervioso simpático. Si desea memorizar preste atención a la inhalación y si lo que quiere es relajar haga hincapié en una exhalación muy lenta.

Respirar por la nariz: el ritmo de la respiración crea la actividad eléctrica en el cerebro que mejora juicios emocionales y recupera la memoria, pero sólo a través de la respiración por la nariz. Por un problema del tabique nasal, vegetaciones o por una mala costumbre en nuestra civilización actual es muy frecuente respirar por la boca.




Patrones respiratorios emocionales (PER): cada emoción tiene su patrón de respiración en lo que se refiere al volumen, la velocidad o la zona corporal. “Cada cambio en nuestros estados mentales se refleja en la respiración y después en el cuerpo. Tal fenómeno funciona de manera inversa: cambiando los esquemas de respiración viene a su vez modificado el estado emocional” (Deepak Chopra). Estas palabras reflejan el impacto revolucionario de poder transformar la respiración en la vida de las personas.

PARA MEDITAR Y CAMBIAR

Meditar en la respiración significa prestar atención al aire que entra y sale para darnos cuenta de cómo estamos respirando ahora. Una vez observada su respiración puede también utilizarla para transformar sus emociones negativas en positivas.

Haga un gran suspiro, apoye las manos en el abdomen y comience a inspirar a través de la nariz mientras la boca permanece relajada. Cuente al inhalar cuatro tiempos y al exhalar ocho (un tiempo equivale a un segundo). Intente no hacer pausas al respirar. Cuando ya respire en el abdomen puede comenzar a subir hacia las zonas medias del estómago y después hacia las altas del pecho, hasta alcanzar el sistema respiratorio superior. Hágalo varias veces al día.




Cuando somos niños tenemos una maravillosa respiración natural que nos conecta con la vida y disponemos también de 200 sonrisas de serie para disfrutar de nuestro despertar al mundo. Con la edad bloqueamos la respiración y utilizamos sólo 20 de esas sonrisas. Si desea recuperar su salud y alegría simplemente…, siéntese y respire.

Isabel Serrano Rosa es psicóloga de EnpositivoSi.

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